El tercer ejercicio de Gestión Procesal solo sale de 48 temas: estos son los 20 que se quedan fuera

Veinticinco puntos de cien se juegan escribiendo cinco respuestas a mano en 45 minutos, y solo pueden salir de 48 de los 68 temas. El mapa exacto de lo que entr

M
·21 min de lectura

📋 Lo esencial en 40 segundos

  • La oposición de Gestión Procesal tiene tres ejercicios el mismo día, uno detrás de otro, y suman 100 puntos: 60 el test, 15 el caso práctico y 25 el ejercicio escrito.
  • El tercero consiste en contestar a mano cinco preguntas de contenido procesal, sin ayuda de ningún texto, en 45 minutos.
  • Y aquí está el dato que cambia la planificación: solo puede preguntar por los temas 17 a 39 y 43 a 67. Son 48 temas de los 68.
  • Veinte temas no pueden salir en el tercer ejercicio: los 16 primeros, los tres de Registro Civil (40 a 42) y el último, el del concurso de acreedores.
  • Ojo: esos veinte sí entran en el test de 100 preguntas. No se pueden abandonar, solo estudiar de otra forma.
  • Abajo tienes el reparto exacto, cómo se corrige el ejercicio y cómo se entrena escribir cinco respuestas en tres cuartos de hora.

🎮 Cuarenta y cinco minutos, cinco preguntas y ningún libro

Ilustración minimalista sobre 🎮 cuarenta y cinco minutos, cinco preguntas y ningún libro — tercer ejercicio de Gestión…

Llevas dos horas y media de examen. Has hecho cien preguntas de test, has hecho un caso práctico con diez más y te queda lo último: un folio, un bolígrafo, cinco preguntas de contenido procesal y cuarenta y cinco minutos. Sin códigos, sin apuntes, sin nada. Nueve minutos por pregunta, escribiendo a mano, con letra que alguien tiene que poder leer. Y ahí se juegan 25 de los 100 puntos de la oposición.

Ese es el tercer ejercicio de Gestión Procesal, y es el que más gente prepara mal. No porque sea difícil de entender, sino porque casi nadie se lee el detalle que lo convierte en una oportunidad enorme: la convocatoria dice de qué temas puede salir. Y no son los 68.

Tres ejercicios, un solo día, cien puntos

La convocatoria vigente lo deja claro: los tres ejercicios son obligatorios y eliminatorios, y se celebran el mismo día y a la misma hora en todas las sedes, en un único acto de examen, uno a continuación de otro. No hay descanso entre ellos ni segundas oportunidades. Y cada uno tiene su nota mínima propia, así que suspender uno te deja fuera aunque los otros dos vayan de sobresaliente.

Ese diseño premia una cosa concreta: aguantar. Y aguantar se entrena, no se improvisa. En Modo Cheto montamos el material de esta oposición separando qué se juega en cada ejercicio, porque estudiar los 68 temas «en general» es la forma más eficaz de llegar al tercero sin nada en el depósito.

ℹ️ Dato: Gestión Procesal es el temario más largo del catálogo de oposiciones del Estado que tenemos mapeado: 68 temas repartidos en 8 bloques. Para comparar, Gestión de la Administración Civil tiene 58, Policía Nacional 45 y Correos 12.

🎯 Lo que dice la convocatoria sobre los tres ejercicios

Ilustración minimalista sobre 🎯 lo que dice la convocatoria sobre los tres ejercicios — tercer ejercicio de Gestión Procesal

La convocatoria describe el tercer ejercicio en una frase que hay que leer despacio: contestar sin ayuda de texto alguno y con letra legible a cinco preguntas de contenido procesal sobre los temas 17 a 39 y 43 a 67, ambos inclusive. Cuarenta y cinco minutos, de 0 a 25 puntos, máximo 5 por pregunta y mínimo 12,5 para superarlo.

Antes de entrar en los temas, conviene tener la foto completa de los tres ejercicios, porque el reparto de puntos explica dónde merece la pena invertir:

Ejercicio Formato Tiempo Puntuación
1.º · Test teórico 100 preguntas (104 con 4 de reserva), 4 alternativas 100 min 0 a 60 puntos · mínimo 30
2.º · Caso práctico 10 preguntas tipo test sobre un caso (12 con 2 de reserva) 30 min 0 a 15 puntos · mínimo 7,5
3.º · Escrito procesal 5 preguntas a desarrollar, sin ayuda de texto 45 min 0 a 25 puntos · mínimo 12,5

Cómo puntúan el test y el caso práctico

En el primer ejercicio, cada acierto vale 0,60 puntos, cada fallo o respuesta múltiple descuenta 0,15 y las no contestadas no puntúan. En el segundo, cada acierto vale 1,5 puntos y cada fallo descuenta 0,30. En los dos, la aritmética es la misma: fallar cuesta un cuarto de lo que vale acertar, y dejar en blanco es neutro.

Ese ratio importa para decidir cuándo arriesgar. Con cuatro alternativas y ninguna pista, la esperanza matemática de contestar a ciegas es cero: ganas 0,60 una vez de cada cuatro y pierdes 0,15 las otras tres. Si puedes descartar una sola opción, ya sale a favor. Esa es toda la teoría del riesgo que necesitas.

Y el tercero, que es otro deporte

El tercero no se corrige con plantilla: lo lee el tribunal y lo puntúa con criterios de capacidad de análisis, sistemática y capacidad de expresión escrita, más los que fije y publique antes de empezar a corregir. Las puntuaciones de los miembros se suman descartando la más alta y la más baja, y se dividen entre los que han computado.

⚠️ Cuidado: Los tres ejercicios son eliminatorios por separado. Puedes sacar 55 sobre 60 en el test y quedarte fuera por no llegar a 12,5 en el escrito. Cualquier plan de estudio que no reserve tiempo para entrenar el tercero está construido sobre una apuesta.

¿Sabes qué temas entrenar por escrito y cuáles solo en test?

En Modo Cheto tienes los 68 temas de Gestión Procesal con su bloque y su norma, separando lo que se juega en cada uno de los tres ejercicios.

Ver el temario completo →

📐 Los 48 temas que sí pueden salir en el tercero

Ilustración minimalista sobre 📐 los 48 temas que sí pueden salir en el tercero — tercer ejercicio de Gestión Procesal

Los 48 temas que pueden salir en el tercer ejercicio de Gestión Procesal son dos bloques contiguos: del 17 al 39, que es todo el proceso civil, y del 43 al 67, que es el penal, el contencioso-administrativo y el laboral. Nada más, y nada menos.

Traducido a materias, esto es lo que hay dentro:

Temas Cuántos De qué van
17 a 24 8 temas Normas comunes a todos los procedimientos civiles: partes, jurisdicción y competencia, actos procesales, resoluciones, actos de comunicación, archivo judicial
25 a 39 15 temas Procedimientos civiles: declarativos, ordinario, verbal, especiales, monitorio, matrimoniales, jurisdicción voluntaria, recursos, casación, ejecución forzosa, apremio, medidas cautelares, costas
43 a 56 14 temas Procedimiento penal: sistema procesal, partes, sumario, medidas cautelares, prueba, abreviado, juicios rápidos, jurado, violencia sobre la mujer, menores, delitos leves, recursos, ejecución
57 a 64 8 temas Contencioso-administrativo: organización, recurso, diligencias, demanda, procedimiento abreviado, recursos, especiales, disposiciones comunes
65 a 67 3 temas Proceso laboral: principios y competencia, evitación del proceso y proceso ordinario, procesos especiales

Lo que este reparto te está diciendo

Que el tercer ejercicio es puro procedimiento. Los 48 temas que entran son, exactamente, los que explican cómo se tramita algo: qué escrito, qué plazo, qué resolución, qué recurso. No hay organización del Estado, no hay Poder Judicial, no hay estatuto de los funcionarios. Solo proceso.

Y eso encaja con lo que el cuerpo hace de verdad: un funcionario de Gestión Procesal impulsa procedimientos. El examen escrito es el que se parece más al trabajo, y por eso vale 25 puntos y se corrige leyendo.

Las cuatro leyes que se comen estos 48 temas

La Ley de Enjuiciamiento Civil sostiene prácticamente todo el tramo 17-39. La Ley de Enjuiciamiento Criminal, con apoyo de la LOPJ y de la Ley del Jurado, sostiene el 43-56. La Ley 29/1998 de la jurisdicción contencioso-administrativa cubre el 57-64. Y la Ley 36/2011 de la jurisdicción social, el 65-67. Cuatro textos procesales y casi cincuenta temas: eso es una noticia buenísima para tu calendario, porque significa que estudias cuatro lógicas, no cuarenta.

La cuenta de servilleta que casi nadie hace

Veinticinco puntos repartidos entre 48 temas posibles significa que cada tema del tramo procesal vale, de media, algo más de medio punto en el tercer ejercicio. Suena a poco hasta que lo comparas con la otra cara: en el test, cada uno de los 68 temas aporta de media menos de un punto de los 60. O sea que un tema del tramo 17-39 o 43-67 tiene el doble de peso total que un tema de organización judicial, porque puede aparecer en los tres ejercicios en lugar de en dos.

No es una fórmula mágica ni una predicción de qué va a caer: es aritmética sobre lo que dice la convocatoria. Y sirve para lo único que importa al planificar, que es decidir dónde pones las horas cuando el reloj aprieta en marzo y todavía te falta medio temario. Cuando alguien me pregunta por dónde recortar, la respuesta sale de aquí y no de la intuición.

💡 Truco: Monta el material del tercer ejercicio por ley, no por tema. Cuando dominas la estructura de la LEC, quince temas caen juntos porque comparten esquema: demanda, admisión, traslado, vista, resolución, recurso. Es el mismo patrón repetido con variantes.

🚫 Los 20 temas que se quedan fuera (pero no puedes abandonar)

Ilustración minimalista sobre 🚫 los 20 temas que se quedan fuera (pero no puedes abandonar) — tercer ejercicio de Gestión…

Veinte temas no pueden aparecer en el tercer ejercicio: del 1 al 16, del 40 al 42 y el 68. Es un cuarto largo del temario, y son precisamente los temas que la mayoría de la gente estudia primero y con más cariño.

Estos son, con lo que contienen:

Temas Contenido Estado
1 a 5 Constitución, igualdad y violencia de género, Gobierno y Administración, organización territorial, Unión Europea Fuera del 3.º
6 a 16 Poder Judicial, Tribunal Supremo y Audiencias, Tribunales de Instancia, Justicia de Paz, Carta de Derechos, oficina judicial, Letrados de la Administración de Justicia, cuerpos de funcionarios, libertad sindical Fuera del 3.º
40 a 42 Registro Civil: legislación, asientos registrales y sus clases, publicidad y certificaciones Fuera del 3.º
68 Concurso de acreedores, administrador concursal, preconcurso y procedimiento especial para microempresas Fuera del 3.º

Cuidado con la conclusión fácil

No, esto no significa que puedas bajar el ritmo en esos veinte temas. Todos entran en el test de 100 preguntas, que vale 60 puntos, más que ningún otro ejercicio. Lo que significa es otra cosa, más fina: esos veinte temas hay que estudiarlos en formato test, y los otros cuarenta y ocho, en formato test y en formato redacción.

Y ahí está el ahorro real. Entrenar la redacción de un tema cuesta mucho más que entrenar sus preguntas: tienes que escribirlo, cronometrarlo, releerlo. Saber que veinte temas no lo necesitan libera decenas de horas que puedes meter donde sí se juegan puntos a mano.

El caso raro del tema 68

Me hace gracia este detalle. El último tema del temario, el del concurso de acreedores, se queda fuera del tercer ejercicio por un pelo: el rango llega hasta el 67. Es materia mercantil-procesal, está en su propio bloque y solo puede aparecer en el test. Tres temas del Registro Civil, los del 40 al 42, corren la misma suerte, y forman una isla justo en medio de la zona que sí entra.

⚠️ Cuidado: Que un tema no entre en el tercer ejercicio no lo hace menos importante: el test vale 60 de los 100 puntos. Lo que cambia es el tipo de entrenamiento, no la prioridad.

✍️ Cómo se corrige: sistemática, análisis y letra legible

Ilustración minimalista sobre ✍️ cómo se corrige: sistemática, análisis y letra legible — tercer ejercicio de Gestión…

El tercer ejercicio se corrige leyendo, no con plantilla, y eso cambia por completo lo que hay que entrenar. La nota sale de cinco preguntas de hasta 5 puntos cada una, valoradas por capacidad de análisis, sistemática y expresión escrita, más los criterios que el tribunal publique antes de corregir.

Cómo se calcula tu nota exactamente

El tribunal del ámbito correspondiente lee el ejercicio y lo puntúa. Las puntuaciones de los miembros se suman descartando la más baja y la más alta, y el total resultante se divide entre el número de miembros cuya calificación se ha computado. De todo eso, y de una motivación global sucinta del tribunal, queda constancia en acta.

Dos consecuencias prácticas. Una: los extremos se neutralizan, así que no te juegas la nota con un corrector especialmente duro o especialmente benévolo. Dos: hay motivación en acta, y eso es lo que hace posible una reclamación fundada si algo va muy mal.

Qué significa «sistemática» en la práctica

Significa que el orden de tu respuesta puntúa. Una respuesta que empieza definiendo, sigue con el régimen jurídico, continúa con el procedimiento y termina con los efectos se lee bien y se corrige mejor que un texto que dice lo mismo desordenado. Y como se puntúa por separado de la capacidad de análisis, es la parte más fácil de subir: es forma, no conocimiento.

Mi opinión, sin envolverla: el tercer ejercicio se aprueba con plantillas mentales. No hay tiempo para pensar la estructura en el examen. La estructura tiene que estar automatizada de antes, para que los nueve minutos por pregunta se gasten en contenido.

💡 Truco: Ten una plantilla de cuatro pasos para cualquier pregunta de procedimiento: qué es · quién es competente · cómo se tramita (con plazos) · qué recursos caben. Con esa estructura contestas casi cualquier pregunta del tramo 17-39 y 43-67 sin quedarte en blanco.

La letra también cuenta, literalmente

La convocatoria pide letra legible. No es una recomendación amable: si el tribunal no puede leerte, no puede puntuarte. Si llevas años escribiendo solo con teclado —o sea, casi todo el mundo— escribir a mano 45 minutos seguidos es un esfuerzo físico que tienes que haber hecho antes. La mano se cansa y la letra se degrada. Eso se entrena y se nota.

🗓️ Cómo se entrena escribir cinco respuestas con reloj

Ilustración minimalista sobre 🗓️ cómo se entrena escribir cinco respuestas con reloj — tercer ejercicio de Gestión Procesal

Entrenar el tercer ejercicio es entrenar tres cosas a la vez: contenido, estructura y velocidad de escritura a mano. Nueve minutos por pregunta es el presupuesto real, y hay que descubrir en casa cuánto texto te cabe ahí, no el día del examen.

Semana tipo, desde tres meses antes

  1. Dos sesiones semanales de escritura, de cinco preguntas y 45 minutos, con reloj y sin material. Una del bloque civil (17-39) y otra del penal, contencioso o laboral (43-67).
  2. Corrección propia con el texto delante, al día siguiente y no en caliente. Marca lo que te faltó, no lo que sobró.
  3. Una sesión de estructura sin escribir: coges diez enunciados y solo haces el esqueleto de la respuesta en cuatro líneas. Entrena la parte que más puntúa por hora invertida.
  4. Test de los 68 temas en paralelo, incluidos los 20 que no entran en el tercero. El primer ejercicio sigue valiendo 60 puntos.

El simulacro completo, una vez al mes

Los tres ejercicios seguidos, en el orden real, sin pausas: 100 minutos de test, 30 de caso práctico y 45 de escritura. Son casi tres horas. La primera vez que lo hagas vas a descubrir que el tercer ejercicio no es un problema de conocimiento, es un problema de gasolina. Y esa información no la da ningún libro.

Cómo memorizar procedimiento sin morir

El procedimiento es secuencia, y la secuencia se retiene con recuperación activa, no releyendo. Cerrar el libro y reconstruir el orden de trámites es lo que fija el esquema; leerlo diez veces produce la ilusión de saberlo. Es la diferencia entre memorizar y aprender, y en un examen escrito se nota muchísimo más que en un test.

Para los plazos, en cambio, sí funcionan las tarjetas. Son datos sueltos, atomizables y perfectos para un mazo de repetición espaciada. Regla: si la respuesta es un número, tarjeta; si la respuesta es una secuencia, esquema y reconstrucción.

Qué Con qué frecuencia Con qué formato
Bloque civil (17-39) 1 sesión escrita semanal Plantilla de 4 pasos y esquemas de la LEC
Bloque penal (43-56) 1 sesión escrita cada dos semanas Línea temporal del proceso penal
Contencioso y laboral (57-67) 1 sesión escrita cada dos semanas Comparar con el civil: mismos hitos, otros plazos
Los 20 temas fuera del 3.º Solo test y repaso Sin sesiones de escritura

⚠️ Cinco errores que cuestan los 25 puntos del tercero

Los errores del tercer ejercicio son casi todos de preparación, no de conocimiento. El más frecuente y más caro: no haber escrito nunca cinco respuestas con reloj antes del día del examen.

1. Dedicar el mismo tipo de estudio a los 68 temas

Si entrenas redacción de los 68, tiras tiempo en veinte temas que no la necesitan. Si no entrenas redacción de ninguno, llegas al tercer ejercicio a improvisar 25 puntos. El reparto de esfuerzo tiene que seguir el reparto del examen.

2. Dejar una pregunta en blanco

Cada pregunta vale hasta 5 puntos y el mínimo para superar el ejercicio es 12,5. Si dejas una en blanco, tu techo baja a 20 y necesitas casi el 63 % de lo que queda. Contesta las cinco, aunque sea con el esqueleto: definición, competencia, trámite, recursos. Un esqueleto correcto puntúa; un espacio vacío, no.

3. Escribir sin estructura

La sistemática se valora aparte. Un texto con orden reconocible puntúa más que el mismo contenido en párrafo continuo, y no cuesta nada: se decide antes de empezar a escribir.

4. No calibrar cuánto escribes en nueve minutos

Hay gente que escribe 250 palabras y gente que escribe 400. Saber tu cifra cambia cómo planificas cada respuesta. Y si el tribunal limita el espacio disponible —la convocatoria prevé que pueda hacerlo—, saber cuánto ocupas es todavía más importante.

5. Confiar en la memoria fresca

Es el último ejercicio de casi tres horas de examen. La materia que llevas de la última semana estará borrosa por el cansancio; la que llevas trabajada durante meses, no. El tercer ejercicio se gana en la planificación de tres meses antes, no en el sprint final.

⚠️ Cuidado: Y el error de base: dar por hecho que el tercer ejercicio pregunta por todo. Pregunta por 48 temas concretos —del 17 al 39 y del 43 al 67—, y esa información está en la convocatoria a la vista de cualquiera que se la lea.

🧠 Cómo repartir 68 temas según lo que vale cada ejercicio

Ordenar 68 temas es imposible si los tratas como iguales. En cuanto los repartes según lo que se juega en cada ejercicio, el temario más largo del catálogo se vuelve manejable: 48 temas con doble entrenamiento y 20 con entrenamiento simple.

Vamos a poner números a la idea. El tercer ejercicio vale el 25 % de la nota y sale de 48 temas. El test vale el 60 % y sale de los 68. El caso práctico vale el 15 % y también puede tocar cualquier parte del programa y de las funciones del cuerpo. Si tu calendario no distingue entre esos tres pesos, estás repartiendo a ciegas.

El orden que yo seguiría

  1. Primero el bloque civil (17-39). Son 23 temas, casi todos LEC, y son la base del resto: cuando entiendes el proceso civil, el contencioso y el laboral se leen como variaciones.
  2. Después el penal (43-56). 14 temas, con la LECrim como columna y la LOPJ y la Ley del Jurado como apoyos.
  3. Luego contencioso y laboral (57-67). 11 temas que se aprenden por comparación con lo anterior. Es el tramo más rentable del temario si lo dejas para este momento y no para el principio.
  4. En paralelo, los 20 de test: organización judicial, Registro Civil, concurso. Repaso frecuente y muchas preguntas, cero redacción.

Ese orden aprovecha una cosa que el temario oficial no te dice y que se ve en cuanto mapeas las normas: los cuatro grandes textos procesales comparten esqueleto. Demanda o escrito de iniciación, admisión, traslado, prueba, vista, resolución, recursos, ejecución. Cambian los nombres, los plazos y los órganos, pero el patrón se repite. Estudiar en ese orden convierte 48 temas en cuatro sistemas con variantes.

En Modo Cheto tienes los 68 temas con su bloque, su norma y su parte concreta, separando lo que se juega en cada ejercicio. Está en la página del temario de Gestión Procesal, y es el punto de partida para montar el calendario de verdad.

Verifícalo tú: la convocatoria completa en el BOE describe los tres ejercicios y el rango de temas del tercero, y la Ley de Enjuiciamiento Civil consolidada es la ley que sostiene el bloque más grande. Diez minutos leyendo esos dos documentos valen más que cualquier resumen de tercera mano.

Y una pregunta para terminar: ¿cuántas veces has escrito cinco respuestas procesales a mano, con reloj y sin apuntes? Si la respuesta es cero, ya sabes cuál es tu siguiente sesión de estudio.

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❓ Preguntas frecuentes

¿De qué temas sale el tercer ejercicio de Gestión Procesal?

Solo de los temas 17 a 39 y 43 a 67, ambos inclusive: 48 de los 68 del programa. Son los bloques de proceso civil, penal, contencioso-administrativo y laboral, es decir, puro procedimiento.

¿Cuántos puntos vale cada ejercicio de la oposición?

El test vale de 0 a 60 puntos con un mínimo de 30; el caso práctico, de 0 a 15 con un mínimo de 7,5; y el ejercicio escrito, de 0 a 25 con un mínimo de 12,5. Los tres son eliminatorios por separado.

¿Qué temas no entran en el tercer ejercicio de Gestión Procesal?

Los temas 1 a 16, que son organización del Estado y del Poder Judicial y cuerpos de funcionarios; los temas 40 a 42, de Registro Civil; y el tema 68, del concurso de acreedores. Todos ellos sí pueden salir en el test.

¿Se puede usar el código o los apuntes en el ejercicio escrito?

No. La convocatoria dice expresamente que se contesta sin ayuda de texto alguno y con letra legible, en 45 minutos, y prevé que el tribunal pueda limitar el espacio para responder cada pregunta.

¿Cómo se puntúa el ejercicio escrito de Gestión Procesal?

Con un máximo de 5 puntos por pregunta y criterios de capacidad de análisis, sistemática y expresión escrita. Las calificaciones de los miembros del tribunal se suman descartando la más alta y la más baja, y queda constancia en acta.

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