Las prácticas de empresa y cuándo pedirlas

¿No sabes cómo funcionan las prácticas de empresa o cuándo pedirlas? Te cuento el meta para que no te quedes sin plaza y sumes experiencia real en 2026.

Isabel A.M.

Isabel A.M.

·19 min de lectura
Ilustración Business Plan para dominar el timing y saber cuándo pedir prácticas de empresa como un pro.

Imagínate esto: estás en tercero de carrera, te asomas a LinkedIn y ves que medio mundo ya está subiendo fotos con su tarjeta de empleado en una multinacional mientras tú sigues peleándote con los apuntes de estadística. Da rabia, lo sé. En Modo Cheto sabemos que dominar el meta de las prácticas de empresa es la diferencia entre salir al mercado laboral con un escudo de nivel 1 o con una armadura legendaria. No se trata solo de rellenar horas para los créditos, sino de entender cuándo pedir prácticas de empresa para no quedarte con las sobras. Si esperas a que la universidad te lo dé todo masticado, vas a terminar haciendo fotocopias en una gestoría debajo de tu casa (con todos mis respetos a las gestorías, pero tú quieres más). Aquí vamos a hackear el proceso para que sepas exactamente cómo mover ficha.

El mercado laboral para estudiantes ha cambiado drásticamente en los últimos dos años. Ya no basta con tener un buen expediente; ahora las empresas buscan perfiles que hayan demostrado proactividad antes de graduarse. La competencia es feroz y los procesos de selección se han vuelto tan complejos como los de un puesto senior. Por eso, entender el timing es vital. No es lo mismo aplicar a una startup tecnológica que a una consultora de las ‘Big Four’. Cada ecosistema tiene sus propias reglas y sus propios calendarios de reclutamiento que suelen ignorar por completo el calendario de exámenes de tu facultad.

📋 Lo esencial sobre el timing

Timing ideal El 80% de las plazas top se cierran 6 meses antes del inicio.
Créditos mínimos Suele requerirse el 50% de los créditos de la carrera aprobados.
Curriculares Obligatorias por plan de estudios, suelen ser más cortas (300h).
Extracurriculares Voluntarias, permiten hasta 900h y suelen estar mejor pagadas.
Estrategia No esperes al COIE; busca activamente en portales externos.

❓ Por qué fallamos al buscar prácticas de empresa

Dibujo Five Year Plan sobre los fallos típicos al buscar y cuándo pedir prácticas de empresa sin morir.

El error principal de los estudiantes universitarios es tratar la búsqueda de aprendizaje corporativo como una asignatura más que se puede dejar para septiembre. Según datos de la Fundación Universidad-Empresa (2025), el 65% de los alumnos espera al último cuatrimestre para solicitar su convenio, encontrando solo plazas residuales o sin remuneración.

La mayoría de la gente piensa que las prácticas de empresa son un trámite burocrático. Creen que, como la universidad tiene convenios, simplemente llegará un correo con una lista de empresas y tú elegirás la que más te guste como quien elige una skin en el Fortnite. Error de novato. Las empresas que realmente valen la pena, esas que tienen programas de talento joven estructurados y que pagan un salario digno, funcionan con calendarios de contratación muy agresivos. Si buscas en mayo para empezar en junio, ya has perdido el tren. Esto sucede porque los departamentos de Recursos Humanos planifican sus presupuestos anuales con mucha antelación, y las vacantes para becarios se deciden incluso antes de que empiece el año fiscal.

Otro problema es la falta de foco. Muchos estudiantes disparan a todo lo que se mueve sin entender qué habilidades quieren desarrollar. Esto genera una frustración enorme cuando te rechazan en 20 sitios seguidos. En Modo Cheto siempre decimos que es mejor farmear calidad que cantidad. Si tu perfil dice «estudiante de ADE», eres uno más entre 50.000. Si tu perfil dice «estudiante de ADE especializado en análisis de datos con Python aplicado a finanzas», eres un recurso escaso. Antes de mirar notas de corte o salidas profesionales, piensa en qué te hace diferente hoy. La especialización temprana es la clave para destacar en un mar de currículums idénticos que solo mencionan el grado y el nivel de inglés.

Por último, está el miedo al rechazo y la parálisis por análisis. Muchos alumnos no inician sus convenios de formación porque sienten que no saben hacer nada. Spoiler: nadie sabe hacer nada al principio. Las empresas te contratan por tu potencial y tu actitud, no porque esperen que les arregles el balance trimestral el primer día. Ese síndrome del impostor hace que muchos retrasen la entrada al mundo real, y eso es un lastre que arrastrarás al graduarte. Además, el entorno laboral actual valora mucho más la capacidad de aprender rápido (learnability) que los conocimientos teóricos estáticos. Si esperas a «estar preparado», nunca lo estarás. La preparación se adquiere en el barro, cometiendo errores controlados bajo la supervisión de un tutor que entienda que estás en una etapa de aprendizaje.

Además, existe un factor demográfico y estadístico que solemos ignorar. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de empleabilidad aumenta un 30% en los graduados que realizaron al menos seis meses de estancias en centros de trabajo durante su formación. No es solo una cuestión de currículum, es una cuestión de red de contactos. Muchas de estas plazas no se publican en portales de empleo, sino que se cubren mediante referencias internas o programas de captación en ferias de empleo universitarias. Si no estás en el radar cuando esas oportunidades aparecen, simplemente no existen para ti.

💡 El calendario corporativo vs académico: Cuándo pedir

Ilustración Master Plan comparando el calendario académico y cuándo pedir prácticas de empresa con éxito.

Para conseguir las mejores vacantes, debes saber cuándo pedir prácticas de empresa con una antelación de entre 4 y 6 meses respecto a la fecha de inicio deseada. Las grandes corporaciones abren sus procesos de selección para verano en los meses de enero y febrero, cerrando las plantillas antes de que terminen los exámenes del segundo parcial.

Aquí es donde la mayoría de la gente se lía. Las universidades suelen abrir sus plataformas de gestión de convenios en fechas fijas, pero las empresas no esperan a la universidad. Si quieres hacer prácticas de empresa en verano, tu búsqueda debe empezar después de Navidad. Si quieres hacerlas durante el curso (septiembre-enero), deberías estar moviéndote en mayo o junio. Es un desfase temporal que tienes que gestionar con inteligencia. Las multinacionales de tecnología, banca y consultoría estratégica suelen tener lo que llaman «Summer Internships», cuyos procesos de entrevistas ocurren mientras tú estás pensando en los turrones.

Existen dos tipos de becas en centros de trabajo y cada una tiene su tempo:

  • Curriculares: Son las que forman parte de tu plan de estudios. Aquí dependes un poco más de los plazos de la facultad, pero nada te impide contactar tú con una empresa y proponerles que firmen el convenio con tu uni. Es la jugada maestra. Suelen durar un cuatrimestre y están ligadas a una asignatura específica.
  • Extracurriculares: Son voluntarias. Puedes pedirlas en cualquier momento siempre que cumplas los requisitos de créditos. Son geniales porque te permiten estar más tiempo y suelen tener una compensación económica más alta. Muchas veces, estas estancias desembocan en un contrato indefinido tras la graduación.

Recuerda que, según el Real Decreto 592/2014, las prácticas externas deben tener un tutor académico y un tutor en la empresa. No es un contrato laboral al uso, sino una estancia formativa. Por eso, gestionar bien tus prácticas de empresa implica también tener controlada la parte administrativa de tu universidad para no perderte en la burocracia. Además, con la entrada en vigor del nuevo Estatuto del Becario, es obligatorio que todas las estancias coticen a la Seguridad Social, lo cual es un derecho que debes verificar desde el primer día. Puedes consultar más detalles sobre la protección social de los becarios en la Guía Laboral del Ministerio de Trabajo.

Si te viene bien, aquí tienes el arcade con 24 minijuegos de repaso para desconectar entre aplicación y aplicación. La clave de saber cuándo pedir prácticas de empresa es entender que el mercado no se detiene por tus vacaciones. De hecho, agosto es un mes excelente para preparar candidaturas que se enviarán la primera semana de septiembre, cuando los responsables de selección vuelven con energía y presupuestos renovados para el último trimestre del año.

Considera también el factor geográfico. Si buscas plazas en ciudades como Madrid o Barcelona, la antelación debe ser mayor debido al volumen de solicitantes. En cambio, en sedes regionales o empresas medianas, el proceso puede ser más ágil, permitiéndote cerrar un acuerdo en apenas dos o tres semanas. No obstante, la regla de oro sigue siendo la misma: la anticipación es tu mejor aliada para negociar mejores condiciones y proyectos más interesantes.

💡 Consejo: Si ves una oferta que te flipa pero no cumples los créditos mínimos por poco, ¡aplica igual! A veces las empresas pueden esperar un mes a que termines los exámenes o pueden gestionar un convenio especial si les gustas mucho. La flexibilidad es mayor de lo que parece en el sector privado.

🗺️ Plan de 4 pasos para tu primera beca

Gráfico Plan Mode con la hoja de ruta de 4 pasos sobre cuándo pedir prácticas de empresa y no fallar.

El éxito en la obtención de programas de inserción depende de una estrategia de búsqueda activa dividida en cuatro fases: optimización de marca personal, prospección de mercado, aplicación estratégica y cierre de convenio. Ignorar cualquiera de estos pasos reduce las posibilidades de éxito en un 40 % según consultoras de RRHH.

Si quieres saber cuándo pedir prácticas de empresa y cómo hacerlo con éxito, sigue este orden para dejar de ser un NPC:

  1. Optimiza tu build (CV y LinkedIn): No hagas un currículum aburrido de dos páginas. Usa una sola, limpia, con verbos de acción. Si no tienes experiencia previa, destaca proyectos de clase, voluntariados o ese curso de Excel que te pasaste en una tarde. Tu LinkedIn debe estar actualizado y con una foto que no sea de la graduación con el birrete torcido. Es fundamental que uses palabras clave que los reclutadores buscan, como el nombre de herramientas específicas (Python, SAP, Canva, Salesforce).
  2. Farmea contactos y prospección: No te limites a InfoJobs. Entra en las webs de las empresas que te interesan y busca su sección de «Talent» o «Careers». Usa el test de orientación vocacional para ver qué sectores encajan mejor con tu personalidad si estás perdido. Haz networking real: contacta con antiguos alumnos de tu carrera que trabajen donde tú quieres estar y pídeles consejo, no trabajo. El consejo suele abrir más puertas que la petición directa.
  3. La fase de aplicación estratégica: No envíes el mismo CV a 50 sitios. Personaliza al menos el párrafo introductorio o la carta de motivación. Menciona algo específico de la empresa. «Me flipa cómo habéis implementado la IA en vuestro servicio al cliente» vale más que «Soy un estudiante motivado». Las empresas filtran mediante sistemas ATS (Applicant Tracking Systems), por lo que si tu CV no contiene las palabras de la oferta, serás descartado antes de que un humano lo vea.
  4. Cierra el trato y negociación: En la entrevista, haz preguntas. Pregunta por el equipo, por qué herramientas usarás y qué esperan de ti en los primeros 3 meses. Eso demuestra que no vas solo a calentar la silla por los créditos. Asegúrate de entender la diferencia entre las prácticas de empresa curriculares y las extracurriculares en cuanto a duración y remuneración antes de firmar nada.

Una vez que tengas el «sí», viene el jefe final: la burocracia universitaria. Asegúrate de que tu universidad y la empresa firman el convenio antes de empezar. Trabajar sin convenio es ilegal y, lo que es peor, no te cubriría el seguro escolar en caso de accidente. Este proceso puede tardar desde tres días hasta tres semanas, dependiendo de la agilidad de tu secretaría académica. No dejes este paso para el último momento o podrías perder la plaza porque la empresa no puede esperar a que un administrativo selle un papel.

Además, es vital que lleves un registro de tus aplicaciones. Usa un Excel o un Notion para anotar dónde has aplicado, cuándo lo hiciste, quién es la persona de contacto y en qué estado se encuentra la candidatura. Si pasan dos semanas sin noticias, un correo de seguimiento amable puede marcar la diferencia entre el olvido y una entrevista. Saber cuándo pedir prácticas de empresa también implica saber cuándo insistir con elegancia.

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🛠️ Herramientas para farmear ofertas

Ilustración Route Planning para farmear vacantes y saber cuándo pedir prácticas de empresa en el sector.

Las plataformas de empleo especializadas en perfiles junior, como Glassdoor, LinkedIn Jobs y portales específicos de fundaciones universitarias, concentran el 90 % de las ofertas reales de colaboraciones académicas. Utilizar alertas de palabras clave y filtros de ubicación es fundamental para ser de los primeros en aplicar.

Si te viene bien, aquí tienes el planificador de la guía docente para organizar tus entregas mientras buscas trabajo.

Para no volverte loco, tienes que usar las herramientas adecuadas. Saber cuándo pedir prácticas de empresa es inútil si no sabes dónde mirar. Aquí te dejo mi kit de supervivencia técnica:

  • LinkedIn: Es la herramienta reina. Configura alertas con términos como «Internship», «Intern», «Becario» o «Prácticas». Sigue a los reclutadores de las empresas que te gustan. Participa en conversaciones del sector para ganar visibilidad.
  • Glassdoor: Muy útil para ver qué opinan otros becarios de la empresa y, sobre todo, para saber cuánto pagan. No vayas a ciegas; si una empresa tiene mala fama por tratar mal a los becarios, huye aunque el nombre sea famoso.
  • Welcome to the Jungle: Si buscas startups o empresas con una cultura más moderna, este es tu sitio. Los vídeos de las oficinas te ayudan a ver si encajas en el ambiente y entender su cultura corporativa antes de la entrevista.
  • Portales de tu Universidad: Aunque a veces la interfaz parece de 1998, es donde están los convenios directos. No los ignores, porque muchas empresas pequeñas solo publican ahí para evitar el aluvión de CVs de los portales generales.
  • IA para el CV: Usa herramientas como ChatGPT o Claude para pulir tu redacción y adaptar tu perfil a cada oferta, pero no dejes que la IA escriba todo por ti. Se nota a kilómetros y los reclutadores ya están entrenados para detectar textos genéricos.

Además de buscar la oferta, necesitas tener tus notas bajo control. No sirve de nada conseguir la beca de tus sueños si luego suspendes 4 y te quedas sin poder matricular las prácticas de empresa. Usa nuestra calculadora de nota EvAU si aún estás en ese proceso o nuestras herramientas de gestión si ya estás dentro para que el tiempo te cunda el doble. La organización es lo que separa a un estudiante agobiado de uno que tiene el control de su carrera profesional.

No olvides tampoco las redes sociales menos obvias. Twitter (X) o incluso TikTok se están convirtiendo en lugares donde los managers de equipos tecnológicos publican vacantes directas para evitar los filtros de RRHH. Un mensaje directo bien escrito en el momento justo puede saltarse toda la cola de InfoJobs. Estate atento a los hashtags de tu sector y sigue a los líderes de opinión de las empresas que admiras.

⚠️ Errores que te dejan fuera

Dibujo de pasos completados para evitar errores críticos al decidir cuándo pedir prácticas de empresa.

El 40% de las candidaturas para iniciación al mercado laboral son descartadas en los primeros 10 segundos por errores evitables como faltas de ortografía, formatos de archivo no compatibles o falta de adecuación al perfil solicitado. Un error en el asunto del email puede ser motivo suficiente para el descarte automático.

Vamos a ser claros: el mercado es competitivo. Si cometes estos errores, estás regalando tu plaza a otro, independientemente de cuándo pedir prácticas de empresa haya sido tu elección:

  • Enviar el CV en Word: NUNCA. Siempre en PDF. En Word se desconfigura, las fuentes pueden no leerse bien y parece que lo ha hecho un niño de primaria. El PDF asegura que el reclutador vea exactamente lo que tú ves.
  • No leer la letra pequeña: Si piden inglés C1 y tú tienes un B1 raspado, no pierdas el tiempo a menos que tu otra habilidad sea increíble. Las empresas usan filtros automáticos para estos requisitos.
  • Mentir en las skills: Si dices que sabes usar SAP y el primer día te piden un informe, se va a notar. Es mejor decir «tengo conocimientos básicos y muchas ganas de aprender». La honestidad genera confianza, la mentira genera despidos en periodo de prueba.
  • Descuidar el calendario: Como hemos dicho, el timing es clave. Si vas a planificar el cuatrimestre, reserva huecos semanales exclusivos para buscar experiencias de formación externa.
  • Ghosting a los reclutadores: Si te llaman para una entrevista y ya no te interesa, avisa. El mundo es un pañuelo y ese reclutador que hoy ignoras podría ser el que te entreviste para tu trabajo soñado dentro de tres años. La profesionalidad empieza desde el minuto cero.

Otro error garrafal es no preparar la entrevista técnica. Muchas prácticas de empresa en sectores como la ingeniería o el marketing digital incluyen una pequeña prueba de nivel. Si vas confiado solo en tu labia, te estamparás contra el primer problema de lógica o la primera campaña que te pidan analizar. Dedica al menos un par de tardes a repasar los conceptos básicos de tu grado que sean aplicables al puesto. No hace falta ser un experto, pero sí demostrar que los cimientos de tu formación son sólidos.

Finalmente, no subestimes la importancia de la actitud. En una entrevista para becario, el 70% de la decisión se basa en si el equipo se ve trabajando contigo ocho horas al día. Si pareces arrogante o, por el contrario, demasiado apático, buscarán a otro. La energía positiva, la curiosidad genuina y la capacidad de escucha son tus mejores herramientas de venta. Saber cuándo pedir prácticas de empresa es solo el principio; saber ganarte al equipo es lo que te garantiza el éxito a largo plazo.

⚠️ Aviso: Cuidado con las experiencias sin remunerar. Aunque son legales en algunos contextos curriculares, muchas empresas se aprovechan. Valora si la formación que vas a recibir compensa el gasto de transporte y comida. No permitas que tu trabajo sea sustitutivo de un puesto de plantilla; tu rol es aprender, no cubrir bajas laborales de forma gratuita.

Sobre Isabel A.M. — Co-fundadora de Modo Cheto. Pedagoga apasionada por la eficiencia y el aprendizaje basado en proyectos. Ha ayudado a cientos de estudiantes a navegar el paso de la universidad a la empresa. Cree firmemente que una buena estrategia de prácticas vale más que un máster sin experiencia.

❓ Preguntas frecuentes

Ilustración Document Search para resolver dudas y saber exactamente cuándo pedir prácticas de empresa.

¿Cuándo pedir prácticas de empresa para verano?

Lo ideal es empezar a buscar 6 meses antes. Para prácticas de verano, empieza en enero. Esto te permite entrar en los procesos de las grandes multinacionales que cierran sus plantillas de becarios antes de Semana Santa. Si buscas en mayo, solo quedarán las plazas que nadie quiso.

¿Cuántos créditos necesito para hacer prácticas de empresa?

La normativa general exige haber superado al menos el 50% de los créditos totales de tu grado (normalmente 120 ECTS). Sin embargo, algunas universidades permiten hacerlo con el 40% si el expediente es excelente o si son extracurriculares en sectores con alta demanda.

¿Son obligatorias las prácticas en todas las carreras?

Solo si aparecen en tu plan de estudios como asignatura «Prácticas Externas» (curriculares). En grados como Medicina, Magisterio o Enfermería son fundamentales y obligatorias, mientras que en otros grados son opcionales pero altamente recomendables para mejorar la empleabilidad.

¿Puedo hacer prácticas de empresa sin cobrar en 2026?

Legalmente es posible si son curriculares, pero con la nueva legislación, la presión para que todas sean remuneradas es máxima. Casi todas las plazas extracurriculares incluyen ya una ayuda al estudio que suele rondar entre los 400 y 900 euros según la jornada.

¿Qué pasa si no encuentro empresa por mi cuenta?

La universidad tiene la obligación de asignarte una plaza si son prácticas curriculares obligatorias. No obstante, estas plazas suelen ser en instituciones públicas o empresas con convenios estándar donde el aprendizaje puede ser menos dinámico. Siempre es mejor buscar por tu cuenta.

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Sobre las cifras de este artículo. Aquí se mencionan importes en euros. Son datos que cambian con cada convocatoria: lo que vale para un año puede no valer para el siguiente. Usa este artículo para orientarte y confirma el dato en la convocatoria oficial —BOE o la sede electrónica del organismo— antes de tomar cualquier decisión.